Un verano tras otro se repite la misma historia. Rumores y más rumores, la prensa no deja de informar (y especular) y con esas el tiempo pasa más llevadero, justo en los meses donde los 'futboleros' lo pasan peor por la ausencia de partidos. Es decir, a falta de competición y Liga, la fórmula es distraerse hablando de hipotéticos fichajes. Algo lógico y hasta cierto punto entretenido, pero que en ocasiones se lleva al extremo y termina por generar aburrimiento.
Me refiero a lo que está sucediendo este verano con el Real Madrid y la búsqueda del ansiado tercer delantero. Pero en esta pretemporada ha habido un problema. Y es que es el único de este ciclo de cuatro en el que no hay gran competición internacional de fútbol. Ni Eurocopa, ni Mundial, ni Copa Confederaciones, ni JJ.OO. Es decir, algo que no volverá a ocurrir hasta el 2015. Lo que quiere decir que desde que terminara la Liga allá por el mes de mayo, los medios están teniendo que realizar una larga travesía hasta que comience la temporada en España. Eso es, el próximo 14 de agosto con la Supercopa entre el Real Madrid y Barcelona.
En total, casi tres meses donde, a falta de análisis y comentarios futbolísticos, han tenido que aparecer los rumores. Lo que otras pretemporadas se hace con lógica y en su dosis justa, esta vez ha tocado utilizarlo de manera abusiva. Ejemplos hay varios, todos ellos pertenecientes a los dos grandes del fútbol nacional: Madrid y Barça. En los culés se ha solucionado recientemente el 'culebrón' de Alexis Sánchez, pero el de Cesc Fábregas ya acumula varias temporadas. Y lo que queda, seguramente.
Sin embargo, me quiero explayar en el caso del Real Madrid. Neymar y Agüero. Agüero y Neymar. Dos grandes futbolistas, pero dos formas de entender un delantero; tal y como podía pensarse en jugadores de procedencias tan diversas, Argentina y Brasil. Los dos jóvenes, pero solo Agüero se muestra maduro y hecho para el fútbol europeo. En cambio,Neymar es un talento sin explotar, una promesa de Messi o Cristiano sin haberse examinado en la reválida de un club europeo. Los dos cuestan lo mismo, pero son apuestas muy diferentes.

Así pues, Agüero, que parecía cansado de esperar al Madrid, podría tener que aparcar su fichaje por el City. A estas alturas no se puede descartar que el argentino sea la solución final a todo el entuerto, con Neymar en la recámara para el verano de 2012. Eso solo sería posponer el problema un año, pues la temporada que viene el Madrid tendría que vender a Higuaín o Benzema para mantener el equilibrio. Una especulación que carecería de sentido si, en vez de Agüero, llegara Adebayor o Tévez, jugadores que han surgido recientemente como 'plan B' en el caso de que las prioridades se compliquen.
En definitiva, son muchas piezas que, tras más de dos meses de rompecabezas, aún siguen sin encajar. Día tras día leemos y vemos los medios informando de que Neymar y Agüero están un paso más cerca o un paso más lejos, en ocasiones con informaciones contradictorias. Es, claramente, una situación kafkiana, en la que el aficionado acaba por ser el perjudicado porque está varias semanas en un mar de dudas. Porque, al fin y al cabo, llevamos dos meses de preguntas y especulaciones para no haber avanzado prácticamente nada. Por el camino nos hemos entretenido, sí. Pero esto ha llegado un punto en que el entretenimiento empieza a pasar al hastío. Esperemos que la solución a todo ello se produzca pronto. Por el propio fútbol y por sus aficionados.
martes, 19 de julio de 2011
Un fichaje inesperado
Lo admito. Yo no vendería a Kaká esta temporada. Al menos, le daría una última oportunidad. Evidentemente, este verano su precio será mayor que el que viene, pues el jugador tiene 29 años y está en una evidente cuesta bajo de su carrera. Pero creo que todavía es recuperable. Aún hay posibilidades de que este brasileño demuestre que tiene mucho talento en sus piernas y que vino para triunfar en el Real Madrid.
Tras ver su debut ante Los Angeles Galaxy, me reafirmo un poquito más en esta opinión. Evidentemente, el partido del sábado no puede ser una gran vara de medir, pues se trataba del primer choque de pretemporada y enfrente estaba un equipo de nivel bajo. Pero aún así, Kaká evidenció que esta temporada podría ser distinta. Siempre y cuando las lesiones le respeten, claro. Si el brasileño consiguiese encadenar varios meses sin pasar por la enfermería la situación podría dar un vuelco. De pronto, el Madrid se encontraría con uno de los mejores jugadores del mundo. Con uno de esos que vale 65 millones de euros.
Al futbolista se le vio fresco, con recorrido, con desborde. Se pareció al jugador que impresionó al planeta en el Milan y que dio motivos al Madrid para que le fichara. Solo fueron 45 minutos, pero tiempo suficiente para recuperar las esperanzas en él. De hecho, su final de la pasada temporada no fue nada malo, pues el jugador realizó grandes partidos en plazas siempre complicadas como la de Mestalla o San Mamés. El mediapunta aprovechó los minutos que le dio Mourinho para reivindicarse a base de goles (7) y asistencias (5).
Por ello, paciencia con él. Su categoría (todavía) de estrella le hace bastante rentable a nivel económico, además de que su hipotética venta dejaría algo desprotegida la posición de mediapunta. Bien es cierto que el Madrid ya tiene ahí a Özil y podría situar en ese sitio a Sahin de vez en cuando, pero el único especialista para la posición junto al alemán es Kaká. Y es que, venderlo supondría, probablemente, fichar a un reemplazo.
Así que démosle una última oportunidad al brasileño. Dejemos que sea Mourinho el que se encargue de su recuperación y que Kaká evidencie que aún tiene mucho fútbol por dar. La apuesta tendrá riesgos, pero puede salir ganadora. Y si así fuera, el Real Madrid multiplicaría su potencial. Porque por una vez en tres años, el futbolista quiere demostrar que ha nacido para jugar en el Madrid. Porque Kaká quiere convertirse esta temporada en el mejor fichaje del club.
Al futbolista se le vio fresco, con recorrido, con desborde. Se pareció al jugador que impresionó al planeta en el Milan y que dio motivos al Madrid para que le fichara. Solo fueron 45 minutos, pero tiempo suficiente para recuperar las esperanzas en él. De hecho, su final de la pasada temporada no fue nada malo, pues el jugador realizó grandes partidos en plazas siempre complicadas como la de Mestalla o San Mamés. El mediapunta aprovechó los minutos que le dio Mourinho para reivindicarse a base de goles (7) y asistencias (5).
Por ello, paciencia con él. Su categoría (todavía) de estrella le hace bastante rentable a nivel económico, además de que su hipotética venta dejaría algo desprotegida la posición de mediapunta. Bien es cierto que el Madrid ya tiene ahí a Özil y podría situar en ese sitio a Sahin de vez en cuando, pero el único especialista para la posición junto al alemán es Kaká. Y es que, venderlo supondría, probablemente, fichar a un reemplazo.
Así que démosle una última oportunidad al brasileño. Dejemos que sea Mourinho el que se encargue de su recuperación y que Kaká evidencie que aún tiene mucho fútbol por dar. La apuesta tendrá riesgos, pero puede salir ganadora. Y si así fuera, el Real Madrid multiplicaría su potencial. Porque por una vez en tres años, el futbolista quiere demostrar que ha nacido para jugar en el Madrid. Porque Kaká quiere convertirse esta temporada en el mejor fichaje del club.
martes, 12 de julio de 2011
Tras más de 50 días de espera, regresa lo bueno. Este lunes el Real Madrid volvió al trabajo con ilusiones renovadas y lo hizo con la mente puesta en continuar la línea de trabajo marcada por Mourinho la temporada pasada. Entonces el botín fue una Copa del Rey que permitió valorar positivamente la campaña, pero que sabe a poco si se tiene en cuenta que el gran rival, el F.C. Barcelona, fue el verdadero triunfador del año.
En estos días previos a la propia pretemporada el Real Madrid ha trabajado para pulir y limar los errores que demostró la temporada 2010/11. Por eso, el equipo se ha reforzado mucho y bien y todavía promete seguir haciéndolo en las próximas semanas. Si llega algún fichaje más es probable que lo haga para reforzar el ataque, justo una zona que parece bien cubierta con gente como Higuaín, Benzemá o Cristiano Ronaldo. Aunque si llega Neymar o Agüero el ataque madridista promete pasar a la historia.
La primera temporada de Mourinho se puede valorar de positiva. No hay que olvidar que su equipo peleó hasta el final con el Barcelona de Guardiola, un conjunto con tres temporadas de recorrido a sus espaldas y considerado por muchos uno de los mejores de las últimas décadas. Por eso, la verdadera medida del Real Madrid de Mourinho se debe calcular la temporada que ahora comienza, no en la precedente. Sospecho que esta campaña promete ser la última de Guardiola al frente del banquillo culé y Mourinho tiene ante sí una oportunidad única de demostrar quién es mejor entrenador del planeta.
Por ello, se presenta una temporada apasionante. Si la pasada ya lo fue, está promete emociones aún más fuertes. En España el Málaga promete dar guerra y colarse en la cabeza de la clasificación, aunque Atlético, Sevilla o Valencia no están levantando precisamente ilusión. En cuanto a Europa, la tendencia promete seguir siendo la misma, con Madrid y Barcelona un escalón por delante del resto. Lo que no quiere decir que no puedan surgir sorpresas. Pero la lógica invita a pensar que el mundo del fútbol seguirá siendo bipolar un año más.
Solo que esta vez el Real Madrid dará más guerra. El club blanco ha reforzado muy bien su equipo y tiene, probablemente y a día de hoy, la mejor plantilla del mundo. Quizás su presumible once inicial no tenga los recursos o la calidad individual del barcelonista, pero creo que está claro que en banquillo y variedad no hay quien pueda ganar a los de Mourinho. De hecho, los azulgranas podrían cometer el mismo error del segundo verano de Guardiola: creerse que con un par de fichajes de talonario el equipo seguiría llevándose títulos de calle. Atención, porque el Madrid va a ser mucho mejor conjunto que el año pasado y eso implica equilibrar aún más, si cabe, la balanza.
Incluso el gran fondo de armario puede permitir que el equipo luche por ganar las cuatro competiciones que tendrá en liza. Todo dependerá de cómo gestione Mourinho sus recursos y de cómo traten las lesiones a la plantilla. El duro año casi obligará a rotar de manera habitual, a diferencia del criterio que siguió el luso el año precedente. Entonces no dio demasiado descanso a sus titulares y el Madrid se acabó resintiendo en la Liga. Algo que no debe repetirse esta vez, pues la planificación del equipo se ha realizado en este sentido. Así que ojo, porque este promete ser el gran año del madridismo.
Solo que esta vez el Real Madrid dará más guerra. El club blanco ha reforzado muy bien su equipo y tiene, probablemente y a día de hoy, la mejor plantilla del mundo. Quizás su presumible once inicial no tenga los recursos o la calidad individual del barcelonista, pero creo que está claro que en banquillo y variedad no hay quien pueda ganar a los de Mourinho. De hecho, los azulgranas podrían cometer el mismo error del segundo verano de Guardiola: creerse que con un par de fichajes de talonario el equipo seguiría llevándose títulos de calle. Atención, porque el Madrid va a ser mucho mejor conjunto que el año pasado y eso implica equilibrar aún más, si cabe, la balanza.
Incluso el gran fondo de armario puede permitir que el equipo luche por ganar las cuatro competiciones que tendrá en liza. Todo dependerá de cómo gestione Mourinho sus recursos y de cómo traten las lesiones a la plantilla. El duro año casi obligará a rotar de manera habitual, a diferencia del criterio que siguió el luso el año precedente. Entonces no dio demasiado descanso a sus titulares y el Madrid se acabó resintiendo en la Liga. Algo que no debe repetirse esta vez, pues la planificación del equipo se ha realizado en este sentido. Así que ojo, porque este promete ser el gran año del madridismo.